
Si sigues mínimamente SOLOFOLAR, conocerás a NÖWAN, un hiperactivo artista de Lugo residente en Cambados, con más de 20 años de trayectoria que con sus diferentes alias aúna sus cualidades como Dj tanto de neurofunk/techstep como miembro del colectivo Fast Lane, o adentrándose en el techno oscuro e industrial, sumado a sus producciones synth punk.
En su momento reseñamos sus anteriores lanzamientos como una propuesta en la que su mezcla de punk electrónico y digital hardcore me llevaba a bandas como Death Grips, Ho9909, Converge o VVV (trippin´ you)…
PuesNöwan acaba de publicar«Aokigahara« con el apoyo de los sellos Ferror Records y Ruido y Pasión Records (sello muy centrado en el metal extremo), sellos que, a priori, pueden parecer antagónicos en estilo, pero logran un nexo de unión con una propuesta como la de Nöwan. Un trabajo grabado, mezclado y masterizado por Alan Bi Rush en GRJ Records.
«Soy una persona muy inestable e inquieta, y eso se traduce en que siempre estoy buscando nuevos sonidos y estilos que explorar… tengo mucha curiosidad y versatilidad artística, y a la vez no me caso con ningún género. No se que música haré dentro de diez años, lo único que puedo prever es que no se parecerá en nada a lo que hago ahora», Nöwan dixit.
«Aokigahara» es sin duda, la culminación de lo que Adrián venía mostrando en sus anteriores singles y EPs. Sonidos «extremos» dentro del espectro electrónico o hardcore, violencia sónica como evasión y que, salvando distancias (o no) también me recuerda la actitud de bandas de screamo. Creo que no hay mejor definición para el universo Nöwan: un exorcismo personal a ritmo de synth-punk.
Referente al título del album “Aokigahara” se trata del nombre de un conocido bosque de suicidios japonés, un bosque al que va la gente a suicidarse, pero atan un cordón a un árbol de la entrada por si en algún momento de arrepienten. Este disco recrea el paisaje sonoro de esas personas atadas con ese hilo, luchando con sus pensamientos llenos de una incerteza, cruda pero liberadora, una elección entre acabar con su dolor o darse la enésima oportunidad de seguir con su guerra mental»
En nota de prensa Nöwan habla de influencias y ojo a la respuesta: «son muchas y variadas… screamo, neocrust, post punk, hardcore punk dos 90, post hardcore, emo punk dos 00, post metal… Y, por supuesto, la música electrónica: techno, drum and bass, witch house, synth pop, progressive dos 90… Bandas como Crystal Castles, Deftones, The Prodigy, Loma Prieta, Ostraca, Óscar Mulero, Frail Body, VVV [Trippin’ You], Miguel Grimaldo…» Ahí es nada !!!!
«Creo que en este trabajo hay una coherencia entre música “de banda” y música electrónica. Ya lo hizo Prodigy hace 30 años (risas)».
Letras cargadas de crudeza, ansiedad, rabia, alienación, frustración… «una liberación de emociones acumuladas durante estos años». Canciones en galego y castellano en la que hay infinidad de colaboraciones como son las de Herba, Néboas, Víbora, Herr Container, Shatzar…
Sin duda, «Aokigahara» es una propuesta novedosa y sorprendente dentro de la escena musical galega, sonidos extremos que maman tanto de la electrónica como del punk, sonido radical para la época caótica que estamos viviendo , la perfecta banda sonora para un apocalipsis que, quizás, no está tan lejos como parece… Música convulsa para tiempos convulsos. Esencia underground, activismo explícito.
