EL BUCLE DE LA ESCENA EMERGENTE (II)

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Pues aquí os traemos la segunda parte del artículo de Carla V!!!!

Sin introducción previa, continuamos con este «bucle de la escena emergente…»

«Las bandas tienen que hacer un esfuerzo e invertir su propio dinero en sus proyectos musicales.

Muchos gastos, mucho desembolso: productoras, agencia de comunicación, grabaciones (video, disco), edición, merch, local, instrumentos, promo…

Moita Leria decidieron crear un fondo de dinero común en el que ingresan todo lo que ganan con sus conciertos, ya sea tocando en la calle o en salas de conciertos. El dinero recaudado lo invierten en su proyecto musical, para pagar el local de ensayo, para tocar, para comprar las camisetas que luego diseñarán y venderán como merch. “Esta técnica también tiene su parte negativa porque no nos llevamos ningún beneficio, el dinero es para seguir invirtiendo en los gastos del grupo” señala Mayra Vila.

Los grupos, sobre todo al principio, están interesados en invertir tanto el dinero que recaudan como el suyo propio en alquilar locales de ensayo (la cantidad mensual varía pero ronda los 120 euros al mes según Adri Cruzado) o en la grabación de sus propios videoclips. Este es el caso del grupo Another Wasted Year, el proceso para la grabación de su primera canción “Let her bloom” fue largo. Para ahorrar dinero grabaron al aire libre, con sus propios instrumentos y equipo de sonido. Únicamente invirtieron 200 euros en contratar a una persona que se encargase de grabar y de montar el vídeo, una vez más se demuestra que los contactos (y «colegueos») son importantes en esta industria.

Artistas que optan por grabar en sus propios home studio, por ejemplo Cedecé, autoproduciendo su primer disco “Hipersensible”. El proceso se ha democratizado y además con una calidad casi profesional. 

Otros artistas invierten en productores, personas encargadas de dirigir todo el proceso de grabación de un disco, como Lewis, cantante de música urbana al que contratar a un productor para la grabación de su última canción le costó 120 euros. Lewis invierte de su propio bolsillo para financiarse no solo un productor sino también la grabación de un videoclip.

Afirma que son muy importantes los contactos, sin ellos no podría haber grabado el videoclip de su última canción “Mujer Divina”. Todo el equipo técnico que se necesita en la grabación de un videoclip (cámaras y material de sonido en general) no ha tenido que alquilarlo al disponer de él y al tener contactos que se lo han podido prestar. Ha necesitado un total de 6 personas para grabarlo, 4 días de rodaje y 2 semanas de montaje. Lewis contaba con contactos que le facilitaron todo este proceso y no ha tenido que invertir en él más allá de la gasolina para desplazarse a los lugares de grabación. Aún así afirmó entre risas “no me vendría mal que hubiese ayudas para jóvenes raperos”

Los grupos emergentes, por lo general, no gozan de estabilidad económica, por esa razón no podrían vivir en exclusiva de su música y por el mismo motivo muchas veces tienen que pedir ayudas a diferentes organismos públicos. Diego Bello, componente de Another Wasted Year explica que la única ayuda de la que han dispuesto ha sido de una red de locales de ensayo que ofrece el Coliseum de A Coruña. El permiso para tocar allí se solicita de manera gratuita y los locales están totalmente equipados, pero hay una serie de requisitos que los músicos deben cumplir.

Todos los grupos comentados a lo largo de este reportaje no están al tanto de ayudas que pueda ofrecer. Apenas existen ayudas para grupos de música emergentes en nuestra comunidad autónoma, la mayor parte de las subvenciones están dirigidas a músicos profesionales como la convocatoria que está actualmente en tramitación para el desenvolvimiento del talento musical gallego.

Desde AGADIC, agencia de industrias culturales de Galicia afirman que su ámbito prioritario de actuación es el profesional y no el amateur. La Xunta, por ejemplo, ha lanzado la convocatoria de una nueva línea de subvenciones dirigida al talento musical gallego que supondrá una inversión de 1,2 millones de euros pero que, una vez más, no se dirige a grupos noveles (promoción y difusión de proyectos musicales profesionales). 

La integración de nuevos grupos de música en la industria musical gallega no es difícil si los jóvenes artistas tienen ganas y muestran motivación con sus proyectos musicales… “La gente que está en los grandes festivales salió de algún lado. Hay que apostar por la cantera, por los grupos nuevos y por los grupos jóvenes. Yo en eso soy radical” comenta Miguel V»

Aquí lo dejamos!!!!!

Difícil, todo muy difícil. Muchas veces se entra en un bucle sin salida, la «pescadilla que se muerde la cola«. Una banda novel puede invertir, apostar por su proyecto, pero necesita algo más que dinero y talento, llámese suerte, contactos… Tomárselo como un trabajo y, por mucho que duela la palabra, como un negocio. Y el negocio del mundo de la música es muy, muy duro. Vivir y dedicarse exclusivamente a la música es casi una quimera, algo reservado para algunos privilegiados… y tristemente, muchos se quedan por el camino…No tiréis la toalla!!!!

GRACIAS CARLA por el artículo!!!!!


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