ESKERRIK ASKO BELAKO @ 7/4/18 SALA GARUFA (A CORUÑA)

COMPARTE

El 7 de abril del 2018 quedará marcado de por vida como uno de los mejores conciertos que ha vivido esta ciudad en cuanto a salas pequeñas se refiere, y no es coña.

La cita era en la coruñesa Sala Garufa, antiguo cine reconvertido en sala de conciertos, propicia por la buena calidad de su acústica pero donde los “grupos cañeros” ven rebajadas sus expectativas de sonar potentes. Llegamos pronto para poder ver por fin, como mandan los cánones, al grupo telonero, que en este caso no sería lo que nos esperábamos.

Pero no sería lo que nos esperábamos porque imaginábamos que nos encontraríamos con algo más acorde con los vizcaínos; algo más cañero. Nada que ver. La propuesta de Izaro, si bien no casaba para nada con la de Belako, sí que nos sorprendió. Melodías folkies e influencias tales como Maika Makovski, cantadas en euskera y castellano, que pedían a gritos otro tipo de audiencia y otro escenario más acorde para degustar la deliciosa propuesta que nos traía Izaro Andres Zelaitea, arropada por una banda en la línea de Wilco o The Jayhawks . Nos apuntamos el nombre para otra ocasión.

Llegó la hora de BELAKO:

Venían avisando desde aquel prometedor disco debut “Eurie” (Gaua Records, 2013) con aquella portada tan reveladora: estamos aquí para repartir hostias y dar guerra, y vaya si lo han conseguido.

Desde su irrupción en el mundo musical han dejado bien claro cuáles son sus referencias y su estilo (nueva ola, punk rock, electrónica…) a través de su discografía, la cual suma ya tres discos de estudio con el presentado esa noche en directo. Nada nuevo en el horizonte. Siguen derrochando caña, intensidad y calidad a raudales. Con lo que no contábamos es con la transformación de Cris Lizarraga (voz) en toda una frontwoman, todo un vendaval encima del escenario, que por fin dejó de esconderse tras los teclados (gracias por hacerlo) y ponerse al frente, dando la cara, capitaneando a la banda como si de un híbrido de Ian Curtis y Jehnny Beth (Savages) se tratase, desafiante, provocadora. Una voz tan potente y devastadora como la suya no puede estar agazapada en el escenario tras un instrumento. Tiene que brillar y lucirse.

Hay que ver que bien le ha sentado al grupo ese cambio. En líneas generales, la evolución de la banda ha sido brutal. Quizás en el caso de Lore Billelabeitia (bajo) esa progresión sea la más clara, ¡cómo ha mejorado!

Aunque sigan siendo unos críos se han hecho mayores a base de bolos, giras internacionales interminables y de dar el callo (tanto que aún siguen recogiendo ellos el equipo).

Poco queda de aquellos Belako que pude ver en el B.B.K del 2014 dónde se veía que eran una banda de colegas de la Uni que no estaban rodados. Una cuadrilla que bebía de la fuente del rock vasco en cuanto a textos combativos se refiere y que con el paso del tiempo han madurado en sonido pero que mantienen esa actitud de no conformismo y de lucha social, a través de sus textos, que en tiempos de “Clics” y de “me gusta”, de lucha pasiva en las redes, es de agradecer. ¿Quién podría imaginarse saltando y bailando con un tema que trata, por ejemplo, sobre la violencia de género?

Maskenfreiheit de su último trabajo “Render Me Numb, Trivial Violence” abrió el bolazo: Take control/Don’t move to fast/Wish me well/Wish me luck… te susurra/berrea al oído. Empieza el show. Primer likor café de la noche.

Off your shoes (Hamen, 2016) fue el Segundo aviso de la noche: como te metas conmigo te parta la cara, chaval. Pildorazo. Alguien me trajo otro likor café, gracias.

Something to adore (Hamen, 2016) sería la siguiente. Una tema de corte “Strokiano” que precedería a Nomad y Fire alarm incluídas también en ese segundo largo, Hamen”. Paradita técnica para ir al baño y de paso beber algo, que estábamos secos.

Con Mum del EP “Bele Beltzak Baino Ez“, uno de los mejores temas de la historia musical reciente nacional llegó la catarsis sonora. Todo un puto hit emocional, que se te mete dentro, con esa base electrónica , en la entrañas, como un gusano y te devora, te destroza. Fantabulosa interpretación en directo.

Sin tiempo para tomar aire, pero sí otro likor café, engancharon con otro clásico belakiano, Track sei (Hamen, 2016) y de ahí, al tremendísimo Over the edge de su reciente “Render Me Numb, Trivial Violence”, ese tema que versa sobre la violencia de género.

Con Nice Church empecé a derramar el likor café al suelo, la oscuridad del tema y la suciedad del sonido lo requerían. A ver quién era el guapo que se estaba quieto, imposible. Acabé de pringarme del todo con Render Me Numb, vaya sobrada de tema! Continuaron con Lungs, otro tema de sonido crudo perteneciente a su último trabajo para dar rienda suelta a la voz de Josu en Zaldi baltza (de “Eurie”). El likor café servía de nexo entre ellos y un servidor y juntos nos preparamos para el final del concierto. Un final de película que incluyó tres auténticos temazos que forman parte de su biblioteca personal de temas imprescindibles y que no hace falta ni comentarlos: Eat me, Sea of Confunsion y Haunted House.

El fin de fiesta sería con Stumble

Un súper concierto que dejó satisfechos a todo el mundo por igual: a los escépticos, a los cuarentones como yo, a los primerizos y a todo el personal que se pasó por el Garufa.

Volved pronto.

ESKERRIK ASKO, BELAKO

Fotos y Videos: Cosmonauta McKinki, Maya


COMPARTE

Siguiente Entrada

Anterior Entrada

Dejar una respuesta

© 2021

Tema de Anders Norén

Scroll Up
A %d blogueros les gusta esto: