CRÓNICA SLOWDIVE 10/03/2018- SUPER BOCK UNDER FEST (VIGO)

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Allá por los 90’s, la prensa británica bautizó algo que transcendió más allá de un simple estilo musical, una manera de entender las posibilidades de un instrumento (o todos), como la guitarra, que apoyada en el uso de pedales para crear atmosferas y ampliar texturas y sonidos bautizaron como Shoegaze, algo así como mirar a los zapatos, ya que los guitarristas tocaban mirando al suelo para jugar con sus pedaleras y prácticamente no hacían contacto visual con el público. Un movimiento tan efímero, ya que tuvo que lidiar con el auge del grunge y del brit pop, como relevante, ya que surgieron bandas tan interesantes como Galaxie 500, Velocity Girl, Lush, The Radio Dept, The Raveonettes o The Pains of Being Pure at Heart. Incluso nuestros Planetas

De ese movimiento (heredero de los Jesus And Mary Chain, Cocteau Twins y de la ola ochentera) surgieron bandas como Ride, My Bloody Valentine y Slowdive, lo que se podría catalogar como los vértices del triángulo del movimiento. Si bien la transcendencia de estos últimos no fue tan notoria como la de los demás (debido seguramente a la mala prensa que obtuvieron), con tan sólo tres largos publicados y varios Epes se ganaron un hueco en la historia del shoegazing.

Han tenido que pasar 22 años para que la banda de Neil Halstead y Rachel Goswell se decidiesen a publicar material nuevo, y vaya material!

En el Auditorio del Mar vigués, en una noche de perros y amenzados por la entrada de otra ciclogénesis explosiva (qué combinación más rara: ciclogénesis y Galicia ¿verdad?) nos esperaba lo que fue una gratísima sorpresa y un grupo a seguir muy de cerca: los franceses DEAD SEA.

 

 

El grupo capitaneado por Caro (voz y teclados) dieron parte de un recital de dream pop y ambient que nos dejó con muy buen sabor de boca y con ganas de más, sobre todo tras ese temazo final: Know Where.

Todavía no tienen disco en el mercado, pero en breve publicarán el primero para el sello PIAS, que no es poco. Dato curioso: vendían su cd single de dos temas a la voluntad.

 

 

Y llegó la hora de mirar al suelo. De la (ciclo) génesis musical, del renacer de una banda.

 

 

Habían pasado 3 años desde que los vimos la última vez en directo en el festival portugués de Paredes De Coura. Tres años que se nos hicieron larguísimos, incluso más que los 22 sin publicar nada como Slowdive (recordemos que tras la separación de la banda surgieron otros proyectos, como Mojave 3).

Arrancaron con esa maravilla que abre su último disco Slowdive (Dead Oceans, 2017), Slomo, y a partir de ese momento ya nos tenían, éramos suyos y lo sabían.

Slowdive (que apareció en su primer Ep) sería la siguiente. Suciedad en estado puro; la guitarra chirría y se lamenta entre los susurros casi inteligibles de Rachel. Absolutamente maravilloso.

Crazy For You sería la primera que tocaron de Pygmalion, su último disco editado en los 90’s. Psicodelia vocal de seis minutos de duración repitiendo sin parar ‘’crazy for lovin’ you”, así de simple.

Con Star Roving, otro de sus nuevos temas, llegó uno de los primeros subidones de la noche.

Avalyn (también perteneciente a ese primer ep) y Catch The Breeze (Just for a day, 1991) sirvieron de puente para la presentación en directo de otro de sus temas nuevos No Longer Making Time.

Apoyados en unas geniales proyecciones, llegó el momento de la catarsis sonora, del viaje astral , de ver vigo desde el aire: Souvlaki Space Station. ¡Qué pedazo de canción!

 

 

De vuelta a la tierra la siguiente parada de la noche fue Blue Skied An’ Clear (Pygmalion,93). El ritmo casi místico y chamánico de esta canción dio paso a When The Sun Hits (Souvlaki). Y ahí volvimos a levantar los pies del suelo y recorrimos la ría de vigo otra vez. ¡¡Maravilla!! Pepinazo en toda regla.

Alison (incluída en el EP Outside Your Room,93) nos concedió una tregua, que se alargaría tras la melosa y la más popera de la noche: Sugar For The Pill.

Cerraron el maravilloso concierto con una descomunal versión de un tema de Syd Barett: Golden Hair.

 

 

O eso pensábamos, ya que, tras unos minutos haciéndose los interesantes volvieron al escenario para deleitarnos con tres temas más: Don’t Know Why (Slowdive, 2017), Dagger (Pygmalion, 93) y 40 Days (Souvlaki, 93)

 

 

Fantabuloso concierto que para los que no tuvisteis la oportunidad de asistir, tendréis una nueva oportunidad, esta vez, en tierras portuguesas, en el acojonante Paredes De Coura.


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