RESILIENCIA

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Haciendo recuento de los bolos a los que he asistido en este #fuck2020 alcanzo la cifra de dieciocho!!!!! Todo un triste triunfo. Inaugurábamos temporada en plena “cuesta de enero” con The Levitants, con Superfuzz, con Chavalan/Turbokraks … pero la cuesta se ha hecho interminable… y es que este 2020, no sé por qué, prometía… hasta llegamos a ver a Monster Magnet !!!! Y en ese (inovidable) mes de Marzo, en vísperas de nuestro viaje a Sarria, emocionados con el cartelón del Esmorga Fest, nuestro primer festival de 2020… Encierro, pandemia, cuarentena, situación sin precedentes, tiempo para pensar, haciendo cábalas por si “esto” acabaría para Junio y algo podríamos rascar y todo volvería a ser como antes, pero…

Desaparición de toda actividad en directo, torrente de anuncios de cancelaciones, aplazamientos, actividad en streaming, maravillas que ven la luz en plena pandemia, primeros anuncios de la nueva normalidad (odio ya este término!!!). Corrimos a disfrutar de nuestro primer concierto tras el encierro

Estamos en Noviembre, el fuck2020 se acaba…y todo sigue igual… o peor??? En el camino se han quedado salas, bares, bandas, giras, conciertos, ganas… No lo voy a negar: hasta me cuesta mantener la web día a día viendo el panorama. El desconcierto, la desidia, la desgana, la fatiga pandémica se apoderan de uno, pero…

En su momento intentábamos predecir lo que podría pasar en meses venideros pero ni en el peor escenario nos imaginábamos esto. Ha quedado demostrado que la cultura no es bien de primera necesidad ni actividad esencial, ha sido lo primero en cerrar (cortar) y será lo último en abrir (arrancar). Cierre de salas, muy llorados por todos… negocios que viven casi al día, y es que la situación de las salas ya venía de atrás y el putocovid ha dado la puntilla, no nos engañemos!!! Iniciativas como EL ÚLTIMO CONCIERTO? evidencian esta situación.

A las salas, y la música en general, hay que cuidarlas todo el año… SÍ, amigos (y me refiero tanto público como músicos) hay que apoyarlas yendo a los conciertos TODO el año, y si toca esa banda local (o desconocida) apoyarla todavía más. Es triste que ante tal avalancha y burbuja de conciertos SIEMPRE llenasen los mismos, aunque muchos de esos llenos fuesen ficticios (o acaso no se regalan entradas para ir a ciertas bandas sobradamente conocidas???) y como contrapunto, conciertos en salas con 10-20 personas… Sí, no os engañéis !!!! Recuerdo perfectamente el primer bolo de Cala Vento en A Coruña (y tantos otros….) dónde éramos unas 15-20 personas…

Insisto en que son muchos los factores, pero para mí el que más peso específico ha tenido en el cierre de las salas ha sido: el público. No vale lamentarse a estas alturas…

Las salas han quedado reservadas para románticos, fanáticos, amantes de la música en directo, intrépidos, curiosos… Rostros cercanos que te encuentras en cada bolo y que acaba siendo como una familia, una familia que, tristemente, no crece.

Son 365 días con música al pie del cañón, viviendo al día, ninguneados por todas las instituciones, cómo bien se ha demostrado hasta última hora, y digo yo: Por qué las ayudas económicas a festivales llegaron antes que a las salas?? (corregirme si me equivoco)… Y mientras, parches para tirar adelante, para seguir sobreviviendo día a día. Conciertos semipresenciales pagados por el concello o el organismo pertinente… es lo que nos espera en meses???

El putocovid ha sacado los colores a la industria musical, ha sacado a relucir sus miserias y sus desequilibrios, ha sacado a relucir una realidad oculta desastrosa detrás del espectáculo.

El funcionarismo musical hace tiempo que lo ha copado todo, tanto para músicos como para promotores, agencias de management/sellos etc etc, todos buscan el contacto con la administración de turno; a las bandas sólo les quedaba intentar agarrarse al promotor o bebida de turno para intentar asomar la cabeza… lo demás es todo residual, a quién le interesa ir de sala en sala perdiendo pasta???… A día de hoy, por el momento, sólo sobrevive este modelo (aquel pagado por dinero público). La iniciativa privada ha desaparecido (casi) del mapa, salvo honrosas y aplaudidas excepciones.

Pero seamos resilientes, optimistas: las bandas, los sellos, los webzines musicales no se detienen. 2020 nos ha brindado maravillosos lanzamientos, colaboraciones, miles de canciones nuevas y proyectos que miran a un futuro prometedor… sí, prometedor!!!

Espero que cuándo toda actividad en directo se reinicie, esto sea una avalancha, sin duda, material hay !!! Espero que haya una revolución de la clase media musical… que la industria aprenda de los errores y que TODOS LOS AGENTES se muestren fuertes y cohesionados funcionando como un todo… es utópico pensarlo??

Toca esperar esa mágica vacuna, ese santo grial que todo lo arreglarápero quizás sea tarde para muchos, el tiempo pasa, la paciencia y la mente (que no la creatividad) se agotan… Toca reinventarse… pero cómo??? Toca esperar… pero cuánto??? RESILIENCIA !!!!

Foto: Josh Hill / Collage: Solofolar


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